Elaboración:
Poner agua
en una cacerola grande, salarla, echarle un buen chorro de aceite
y llevar a ebullición. Cuando el agua esté hirviendo comenzaremos
a introducir las placas de pasta, deben estar muy pocos minutos, solo
para que cojan un poco de flexibilidad, si la dejamos mucho rato se nos
romperán. Aproximadamente 4-5 minutos. Mientras pelaremos la cebolla
y la picaremos para poder freírla. Dejamos unos minutos hasta
que esté transparente.
Quitamos
la pasta del fuego y la enfriamos directamente con el chorro del
agua fría
del grifo. Mientras se enfría bien la pasta, añadimos la
carne a la cebolla, sazonamos. Añadimos el vino. Dejamos a
fuego medio durante diez minutos aproximadamente.
Comenzamos a hacer la bechamel, añadimos las ocho cucharadas de harina
en una cacerola. Vamos añadiendo la leche a la vez que no paramos de
dar vueltas. Sazonamos a gusto con sal, pimienta negra molida y nuez moscada.
No dejamos de dar vueltas. Pasados los diez minutos quitamos la carne del fuego
y le añadimos cuatro cucharadas de tomate frito. Continuamos dando vueltas
a la bechamel, poco a poco irá espesando.
La bechamel estará lista cuando haya adquirido la cremosidad deseada.
Hay que tener en cuenta que no toda la bechamel se va a utilizar en las capas,
hay que reservar un poco para el final, irá por encima de toda la lasaña.
Comenzamos a poner las capas, cojemos la bandeja que vayamos a utilizar
(debe ser apta para horno), en el fondo la inpregnamos con un poco de
aceite para
que la pasta no se pegue. Comenzamos a poner una capa de pasta. Una capa
de bechamel por encima. Otra capa de lonchas de queso.
Continuamos con una capa de requesón. Capa de pasta encima del requesón.
Continuamos con una capa de carne. Y volvemos a empezar, una capa de pasta,
capa de bechamel, capa de queso, capa de requesón, capa de pasta, capa
de carne. Y por último una capa de pasta. La bechamel restante la mezclamos
con seis cucharadas de tomate frito. Esta mezcla la añadimos por encima
de la lasaña. Añadimos queso rallado por encima, lo ideal es
que cubra toda la parte superior de la lasaña. Introducimos al horno,
lo gratinamos hasta que el queso comience a estar doradito. Por último
partir con cuidado y servir bien caliente.
VISITA:
http://www.mundorecetas.com